El Eco de los Valles
10 de Noviembre de 1908
Sobre la feria Jana/Hana

El día 6 del actual se celebró en el sitio de Jana, valle Alto, la feria de San Martín, la feria de las “cutrales”.

Regular número de reses concurrió al ferial, pues en atención a que en algunos pueblos de Cabrales existió enfermedad en el ganado vacuno, no vino como otros años ganado cabraliego. Esto no obstante se celebraron muchas transacciones y a muchos vimos proveerse de la consabida “cutral” para celebrar el “San Martín”.

El Eco de los Valles
20 de Marzo de 1908
Horroroso crimen

DESDE ALLES

Como a las siete de la noche del día 15 del corriente empezó a circular por esta capital la noticia de que momentos antes se había cometido un crimen en el pueblo de Ruenes, a cuyo rumor se le dio más crédito al saberse, que en aquella dirección había salido precipitadamente el juzgado municipal, y cuya fatal noticia (la del suceso) desgraciadamente fue confirmada.

Lo ocurrido, según la versión que oímos sobre el terreno a personas imparciales, fue lo siguiente:

De seis y media a siete de la tarde de dicho día se encontraron tomando unas copas de sidra en el establecimiento de Ángel Guerra Cotera, entre otros, Francisco del Prado Fernández, de 28 años, natural de Novales, Santander, de oficio zapatero y casado en dicho pueblo de Ruenes; que hallándose éste tomando sidra, como queda dicho, entró el joven de 22 años Juan González Díaz, a quien se dirigió el Francisco del Prado y le dijo: ¿no pagas unas copas? contestándole aquél, “que sí” y dio orden al tabernero para servirlas, pero antes de que el tabernero tuviera tiempo para cumplir la orden, y sin mediar frase alguna de incomodo ni disensión, el Francisco se abalanza rápidamente sobre Juan González acribillándole a puñaladas, con una navaja vulgar, cayendo en el acto desplomado al suelo y sin articular palabra alguna el desgraciado Juan González Díaz. En este estado el criminal huyó, pero todavía creyendo que no había fallecido, fue a su domicilio, armóse de una cuchilla del oficio, y se dirigió de nuevo, con ella en la mano, hacia el sitio donde acababa de cometer el horrendo crimen. En el trayecto fue encontrado por su oficial Sabino Llano González, el que al parecer le dijo, ¡pero a donde vas, si a Juan le has matado! dando entonces él vuelta en dirección a su domicilio, donde en aquel acto llegó don José Corral López, juez municipal, acompañado de varios vecinos, y al ser este reconocido por el criminal, entró presurosamente en su casa cerrando la puerta. A ella se llegó el señor Juez con un valor que en este caso rayó la temeridad (así lo reconocían cuantas personas lo presenciaron) picó á la puerta contestando el Francisco del Prado a quien el dicho señor Juez le dio la orden de detenido, y le advirtió que si pretendía salir sin su consentimiento mandaría hacer fuego contra él.

Desde aquel momento se constituyó el Juzgado, y su primera disposición fue disponer de todas las armas existentes en el pueblo, y con ellas hacer guardia en los alrededores de la casa a fin de evitar la fuga del reo y sin descansar siguió instruyendo las diligencias que el caso requería.

La noche estaba tempestuosa, llovía y nevaba copiosamente, a pesar de lo cual los vecinos que se les había encomendado dicha vigilancia permanecieron en sus puestos como aguerridos soldados; en los primeros momentos el Juzgado reclamó una pareja al puesto de la Guardia Civil de Panes, y a las tres en punto de la madrugada llegó á Ruenes el digno y activo Comandante de dicho puesto don Jerónimo Ordás Rodríguez y una pareja a sus órdenes, quien, en cumplimiento de su deber, tan pronto recibió la orden del Juez, salió de Panes precipitadamente, despreciando la tempestad y temporal reinante, de tal modo que, cuando llegaron a presencia del Juzgado, no traían hilo seco.

Al amanecer del día 16, o sea a las pocas horas de la llegada de éstos, se dirigió el Juzgado y dicha fuerza armada a la casa donde se encontraba el reo, dando entonces el señor Juez al Comandante la orden de proceder a la detención y penetrar en la casa lo que se llevó a cabo seguidamente haciéndose cargo del preso dicho Comandante para conducirle a la cárcel de partido a disposición del señor Juez de instrucción.

A las siete de la mañana del día 16 llegó el parte a Llanes, y tan pronto tuvo conocimiento de él el digno Juez de instrucción D. Eduardo Sánchez dispuso la salida de aquél Juzgado para el lugar del suceso pero al llegar a la Concha de Buelles, ya iba por allí una pareja conduciendo al reo, dando orden de regresar con él a Panes, de donde volvió a salir seguidamente para Llanes, juntamente con el reo.

El día 17 a las nueve de la mañana se practicó la autopsia del cadáver, el que presentaba seis heridas inciso cortantes, siendo las más graves una en la ingle derecha, y otra en la parietal izquierda y cuello con sección de la carótida.

El suceso que queda relatado causó profunda indignación no solo en Ruenes, sino en todo el término municipal, donde la víctima gozaba de generales simpatías por sus bellas cualidades: así que al mismo tiempo que elevamos a Dios plegarias por el eterno descanso del infortunado Juan, le pedimos consuelo y resignación para sus afligidos padres por tan rudo golpe don Francisco González Álvarez, alcalde de este concejo, y doña Cándida Díaz Posada y demás familiares, y que no volvamos a presenciar actos tan salvajes como el que quedó relatado.

Descanse en paz.
El Corresponsal.
Alles y Marzo de 1908.

El Eco de los Valles
10 de Noviembre de 1908
Sobre los efectos de la emigración en 1908

Ramiro Rodríguez López en Cuba - Foto: Archivo

La emigración va en aumento en estos valles, y no ya la juventud si no personas mayores se disponen a trasladarse a La Argentina y otras Repúblicas en busca de remuneración debida del trabajo, que aquí creen no hallar, o bien en pos de lo desconocido, halagador cuando se ve a través de prismas bonancibles como ocurre a nuestros emigrantes que no se fijan en el lado triste de la emigración, en ese lado que de manera bien expresiva por cierto, pintan los que allá se hayan y pasan o presencian penalidades indecibles, que no cuentan hallar los que, confiados, se lanzan a la ventura, en brazos de la caprichosa suerte.

Nuestro corresponsal: “Antón del Campo”, pide en sus correspondencias la cooperación de la prensa para acabar con este éxodo y la nuestra humilde pero decidida no ha de faltar; pero considerando que una simple noticia venida de allá, que diga que a tal o cual individuo o familia le va bien, es suficiente para que incite a nuestros labradores a abandonar la patria sin pararse a pensar en que no todos han de salir bien en la empresa, ni en que, el gran número de los fracasados y decepcionados que ansían volver a la patria, al querido terruño, se considerarían felices si contaran con medios para poder hacerlo.

EL ECO DE LOS VALLES
30 de Diciembre de 1906
Nacimiento en México

Recibimos de México elegante tarjetón, ostentando banderitas española y mexicana, del bautizo del niño Antonio Mones, que en aquella iglesia de Santa María recibió las aguas bautismales, el día 5 del corriente, apadrinándole D. Pedro Gavito Fernández y la señorita Clotilde Romero Solís.

Por tan fausto suceso enviamos nuestro parabién a los padres del neófito, nuestro estimado amigo don Antonio Mones Caso, natural de Ruenes, y su esposa doña Brígida Pérez, deseando para el nuevo cristiano un venturoso porvenir.